Pérdidas silenciosas: El impacto real de los errores de gestión en el día a día de las pymes

Las pequeñas compañías que no controlan adecuadamente sus finanzas acaban teniendo serios inconvenientes económicos de forma inesperada…

Ilustración del concepto de facturas, cobros y ahorro de dinero

Los datos del documento oficial que publicó la Comisión Europea durante 2023 acerca de las pequeñas compañías del continente muestran que constituyen prácticamente la totalidad del tejido empresarial europeo (99,8%) y emplean a aproximadamente dos tercios de los trabajadores del ámbito privado (alrededor del 64%).

Una investigación colaborativa entre el Banco Europeo de Inversiones y la Fundación Cotec demostró que el 75% de las pequeñas compañías españolas mantienen un nivel tecnológico deficiente, circunstancia que perjudica considerablemente su funcionamiento diario y complica su capacidad para evolucionar ante las nuevas circunstancias del mercado.

Los del Banco Central Europeo calcularon que durante 2020 y 2021, las posibilidades de que estas empresas quebraran subieron un 21%, sobre todo porque no sabían organizarse bien internamente, no usaban tecnología moderna y les costaba muchísimo conseguir clientes nuevos durante la pandemia.

La marca Cegid es una opción popular en soluciones de gestión en la nube, y encaja en escenarios donde la facturación electrónica para pymes y autónomos pasa de ser un extra a una necesidad.

Procesos desordenados, facturas perdidas

Los procesos mal organizados generan cuellos de botella y tareas duplicadas día tras día. Cuando la facturación no se revisa de forma sistemática, se pierden ingresos silenciosos que no aparecen en los balances.

La “Ley de reducción de la jornada laboral” añade presión sobre la redistribución de tareas, y si no se planifica, las brechas en facturación se amplifican.

Flujos de caja sin control, liquidez en riesgo

Hubo un trabajo académico en una zona de Sri Lanka llamada Nuwara Eliya que salió publicado en una revista internacional de negocios asiáticos, donde encontraron que las empresas pequeñas de allí se metían en líos económicos principalmente porque no planificaban bien sus gastos ni controlaban cuándo entraba y salía el dinero.

Los principales problemas eran que malgastaban el dinero inicial, no preveían cuándo iban a cobrar o pagar, y no tenían sistemas para controlar el presupuesto, lo cual les dejaba sin dinero en efectivo.

En ese contexto, no anticipar picos de gasto ni planificar ingresos con precisión termina por generar tensiones financieras, abriendo la puerta a impagos, morosidad o la necesidad de acudir a financiación externa en condiciones poco favorables.

Decisiones erráticas por datos de baja calidad

Chakraborty escribió en 2015 un artículo para una revista internacional de negocios donde alertaba de que las empresas pequeñas que llevaban mal la contabilidad tenían muchos problemas para crecer y mantenerse a flote, y además les costaba mucho conseguir financiación y tomar buenas decisiones empresariales.

Otros investigadores han llegado a conclusiones parecidas, mostrando que cuando las empresas no tienen datos económicos en los que puedan confiar, acaban tomando decisiones pensando solo en el corto plazo, lo cual les perjudica las ganancias futuras y hace que no sepan calcular bien cuánto les cuestan las cosas, qué beneficios sacan ni cómo funcionan realmente.

El coste oculto de no digitalizarse

La digitalización está lejos de ser una moda pasajera. Según un estudio del Banco Europeo de Inversiones (EIB) y la Fundación Cotec, aunque el 75 % de las pymes españolas dispone de página web, solo el 27 % utiliza ese canal para realizar ventas online.

No incorporar tecnologías como la facturación electrónica para pymes y autónomos implica seguir dependiendo de procesos manuales, con el consiguiente riesgo de errores administrativos, retrasos en cobros y pérdida de eficiencia operativa.

Tener herramientas que automaticen control y registro reduce el impacto de fallos humanos y acelera la toma de decisiones.

Finalmente, quien mire a su empresa con lupa descubrirá que esos agujeros silenciosos en realidad gritan.

Invertir en control, herramienta y cultura de datos no es lujo, es supervivencia. Al final, lo que hierve en una pyme no es solo la facturación bruta: Es el fondo que queda tras tapar las fugas internas.

Quien entienda eso, tendrá más que una empresa creciendo: una empresa que aguanta cualquier tormenta.

Imagen: Freepik

Author: Lean Mind

MBA (exchange), Entrepreneurship, Startups and VC - IE Business SchoolIE Business School. ● Full-time MBA, Business Administration and Management - The Australian Graduate School of Management (AGSM) @ UNSW Business School. ● Doctorado en Fisiología y Nutrición, Ciencias de la Nutrición - Universidad de Navarra.

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