{"id":1251,"date":"2017-02-02T14:06:10","date_gmt":"2017-02-02T13:06:10","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.unsw.edu.au\/nowideas\/?p=1251"},"modified":"2017-03-09T14:20:06","modified_gmt":"2017-03-09T13:20:06","slug":"mercedes-la-baronesa-que-le-puso-nombre-a-miles-de-coches","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.unsw.edu.au\/nowideas\/blog\/2017\/02\/mercedes-la-baronesa-que-le-puso-nombre-a-miles-de-coches\/","title":{"rendered":"Mercedes, la baronesa que le puso nombre a miles de coches"},"content":{"rendered":"<p><!--more--><\/p>\n<p>La baronesa Merc\u00e9d\u00e8s Adrienne Manuela Ramona von Weigl, conocida como Mercedes Jellinek, naci\u00f3 en Viena el 16 de septiembre de 1889 y falleci\u00f3 el 23 de febrero de 1929. Era hija del diplom\u00e1tico y empresario austriaco Emil Jellinek y de su esposa Rachel Goggmann Cenrobert. A ella se debe el nombre de la marca de autom\u00f3viles Mercedes-Benz.<\/p>\n<p>En un pasaporte que a\u00fan se conserva, se puede leer que la baronesa Mercedes ten\u00eda el pelo casta\u00f1o y los ojos verdes. Era una mujer decidida, emprendedora, audaz y cosmopolita. <strong>Ten\u00eda una personalidad llena de energ\u00eda y le gustaban las emociones y las carreras de coches<\/strong>, gusto heredado de su padre.<\/p>\n<h2>La pasi\u00f3n por los autom\u00f3viles viene de casta<\/h2>\n<p>Hasta hace poco se pensaba que \u201cMercedes\u201d era m\u00e1s bien un apelativo cari\u00f1oso, pero el pasaporte confirm\u00f3 que era parte de su nombre. Su padre era c\u00f3nsul diplom\u00e1tico, y sent\u00eda una verdadera devoci\u00f3n por su hija y por las carreras automovil\u00edsticas.<\/p>\n<p>El se\u00f1or Jellinek <strong>particip\u00f3 en carreras conduciendo un b\u00f3lido de la \u00e9poca bajo el pseud\u00f3nimo Monsieur Merc\u00e9d\u00e8s<\/strong>. Era tal su pasi\u00f3n por los coches, que en 1900 tuvo una idea, encarg\u00f3 a la empresa DMG (Daimler Motoren Gesellschaft) que le fabricasen una flota de 36 coches, con una sola condici\u00f3n: los coches deber\u00edan llamarse Daimler &#8211; Mercedes.<\/p>\n<p>El Sr. Jellinek se constituy\u00f3 en un verdadero visionario cuando dijo: <strong>\u201cEl futuro del autom\u00f3vil radica en la velocidad y en la elegancia\u201d<\/strong>.\u00a0 Dec\u00eda: \u201cSi no puedo ir m\u00e1s r\u00e1pido en un autom\u00f3vil que en un coche de caballos, puedo seguir viajando en carruajes de tiro\u201d.<\/p>\n<p>As\u00ed, desarrollo tecnol\u00f3gico por un lado y elegancia por el otro, se convirtieron en los pilares que sostendr\u00edan lo que despu\u00e9s ser\u00eda Mercedes Benz.<\/p>\n<h2>El nombre que hoy es sin\u00f3nimo de prestigio<\/h2>\n<p>En 1903 a\u00f1adi\u00f3 el nombre de su hija a los autom\u00f3viles y al suyo propio, y pas\u00f3 a llamarse Emil Jellinek Mercedes. A ra\u00edz de esto sol\u00eda bromear diciendo que era la primera vez en la historia que un padre adoptaba el nombre de su hija.<\/p>\n<p>En 1926 se firm\u00f3 un acuerdo entre Daimler y la empresa Benz, otro de los grandes fabricantes de coches de la \u00e9poca, fundada por Karl Benz. La empresa resultante tom\u00f3 el nombre de Daimler Benz, <strong>quedando el de Mercedes Benz como marca comercial.<\/strong><\/p>\n<p>Mercedes tuvo una vida al estilo savoir faire, se cas\u00f3 con un bar\u00f3n y luego con un escultor. Su vida transcurri\u00f3 entre la nobleza y el arte; como los Mercedes Benz de hoy.<\/p>\n<p>La ascendencia noble de uno de los coches m\u00e1s elegantes del mundo es herencia directa de su estirpe. Una baronesa le dej\u00f3 su nombre, su estilo y su t\u00edtulo, y un hombre hizo realidad un sue\u00f1o.<\/p>\n<p>La pregunta es: \u00bfqu\u00e9 herencia le vas a dejar a tu idea de negocio?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El nombre de la famosa marca de coches proviene de la devoci\u00f3n de un c\u00f3nsul diplom\u00e1tico por su hija y por las carreras automovil\u00edsticas.<\/p>\n","protected":false},"author":72389,"featured_media":1256,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"footnotes":""},"categories":[32464],"tags":[],"class_list":["post-1251","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.unsw.edu.au\/nowideas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1251","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.unsw.edu.au\/nowideas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.unsw.edu.au\/nowideas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.unsw.edu.au\/nowideas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/72389"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.unsw.edu.au\/nowideas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1251"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/blogs.unsw.edu.au\/nowideas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1251\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1529,"href":"https:\/\/blogs.unsw.edu.au\/nowideas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1251\/revisions\/1529"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.unsw.edu.au\/nowideas\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1256"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.unsw.edu.au\/nowideas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1251"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.unsw.edu.au\/nowideas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1251"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.unsw.edu.au\/nowideas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1251"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}