{"id":385,"date":"2019-05-30T18:07:52","date_gmt":"2019-05-30T16:07:52","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.unsw.edu.au\/nowideas\/?p=385"},"modified":"2025-02-27T20:24:50","modified_gmt":"2025-02-27T19:24:50","slug":"fracasos-empresariales-mas-grandes-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.unsw.edu.au\/nowideas\/blog\/2019\/05\/fracasos-empresariales-mas-grandes-historia\/","title":{"rendered":"Algunos de los fracasos empresariales m\u00e1s grandes de la historia"},"content":{"rendered":"<p><!--more-->Lejos de sentirte intimidado o ense\u00f1arte a temer, con esta lista de iniciativas empresariales que parec\u00edan tenerlo todo y apuntaban alto, pero despu\u00e9s se desplomaron hasta el fondo, te llevaremos a entender <strong>los mayores naufragios corporativos de la historia<\/strong> y as\u00ed, como dice el proverbio, poner en remojo las propias barbas tras ver al vecino quemarse toda la cara.<\/p>\n<p>A fin de cuentas, no hay que temerle tanto al fracaso como a la falta de las energ\u00edas para emprender.<\/p>\n<h2>Los<strong> mayores fracasos empresariales<br \/>\n<\/strong><\/h2>\n<ol>\n<li>\n<h3>Napster<\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>A muchos este nombre los llenar\u00e1 de nostalgia, pues se trata de una empresa pionera en la transmisi\u00f3n de datos P2P (Peer-to-Peer) cuando la internet todav\u00eda era adolescente.<\/p>\n<p>El sistema, para los m\u00e1s j\u00f3venes, consist\u00eda en compartir informaci\u00f3n libremente de un pc a otro, <strong>lo cual fue un \u00e9xito rotundo entre los usuarios, pero no tanto para las compa\u00f1\u00edas f\u00edlmicas y discogr\u00e1ficas<\/strong>.<\/p>\n<p>\u00c9stas, al sentir amenazados sus nichos de mercado demandaron a Napster y tras prohibirle la distribuci\u00f3n de archivos protegidos con copyright, lo forzaron a asumir la bancarrota\u00a0 en 2002.<\/p>\n<p>La iron\u00eda del caso es que <strong>su gran \u00e9xito fue precisamente su trampa mortal<\/strong>, o tal vez <strong>su falta de previsi\u00f3n de cara al manejo que le dar\u00edan sus usuarios al programa<\/strong>.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li>\n<h3>Agfa-Gevaert<\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>Una de las empresas de material fotogr\u00e1fico m\u00e1s deslumbrantes durante finales del siglo XIX y principios del XX.<\/p>\n<p>De origen Belga y dedicada a la producci\u00f3n, distribuci\u00f3n y comercializaci\u00f3n de todo tipo de productos, Agfa no supo prever la r\u00e1pida digitalizaci\u00f3n del mundo fotogr\u00e1fico y adaptarse a tiempo.<\/p>\n<p><strong>Jugaron a resistir el paso del tiempo y, obviamente, perdieron<\/strong>. Y reinventarse ahora, en medio de un mercado competitivo y copado por otras empresas, es todo un reto.<\/p>\n<p>Moraleja de la historia: hay que saber cambiar con los tiempos, lo que funciona hoy no funcionar\u00e1 ma\u00f1ana.<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li>\n<h3>com<\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>Este es el caso contrario de Agfa. Una de las empresas pioneras en la venta de ropa por Internet, brit\u00e1nica de nacimiento <strong>y de ambiciosos y poco pacientes directores<\/strong>, invirti\u00f3 casi 170 millones de d\u00f3lares en producir mercanc\u00eda para su venta a nivel mundial, <strong>sobreestimando el ritmo de crecimiento natural del <em>online shopping<\/em> y, sobre todo, el de su marca<\/strong>.<\/p>\n<p>El precio a pagar es a\u00fan evidente: p\u00e9rdidas de m\u00e1s de 150 millones de d\u00f3lares desde el a\u00f1o 2000, un baj\u00f3n financiero del que a\u00fan hace malabares por recuperarse.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es la moraleja entonces? Cultivar la paciencia y no pecar de impetuoso. No siempre conviene arriesgarse.<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li>\n<h3>Enron<\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>Uno de los colosos de la industria energ\u00e9tica norteamericana a partir de la explotaci\u00f3n de minerales f\u00f3siles, esta empresa en 2001 ten\u00eda m\u00e1s de 22.000 empleados y una potente campa\u00f1a publicitaria que le abr\u00eda puertas a nivel internacional, siendo <strong>para muchos una compa\u00f1\u00eda modelo<\/strong>.<\/p>\n<p>Ese mismo a\u00f1o, como por arte de magia, Enron se declar\u00f3 en la quiebra, cuando ciertos rumores sobre <strong>el uso fraudulento de su contabilidad echaron por tierra sus acciones en Wall Street<\/strong>, que se desplomaron de 80 a 35 d\u00f3lares en pocos d\u00edas.<\/p>\n<p>Cuando se confirm\u00f3 que las aparentes ganancias de Enron se daban a trav\u00e9s del maquillado de sus cifras, pues hac\u00edan negocios con sus propias subsidiarias, todo acab\u00f3 y <strong>desde entonces su nombre se asocia en la cultura popular a los negocios fraudulentos<\/strong>.<\/p>\n<p>La lecci\u00f3n a aprender es, obviamente, que una campa\u00f1a medi\u00e1tica no har\u00e1 que las cifras reales cambien, sino que <strong>postergar\u00e1 su soluci\u00f3n hasta que ya sea pr\u00e1cticamente imposible<\/strong> aplicarla.<\/p>\n<h2>La<strong> ense\u00f1anza del contraejemplo<\/strong><\/h2>\n<p>Leyendo estos modelos de estrepitoso fracaso empresarial, seguro habr\u00e1s tragado grueso un par de veces.<\/p>\n<p><strong>Previsi\u00f3n, actualizaci\u00f3n, comedimiento y honestidad<\/strong> ser\u00e1n siempre la clave del \u00e9xito en el mundo corporativo y en otros mundos tambi\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para poder prosperar siempre es bueno echar un vistazo, e incluso analizar a fondo, a aquellos que lo intentaron, pero no lo consiguieron&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":72389,"featured_media":3473,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"footnotes":""},"categories":[32464],"tags":[],"class_list":["post-385","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.unsw.edu.au\/nowideas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/385","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.unsw.edu.au\/nowideas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.unsw.edu.au\/nowideas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.unsw.edu.au\/nowideas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/72389"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.unsw.edu.au\/nowideas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=385"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/blogs.unsw.edu.au\/nowideas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/385\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3474,"href":"https:\/\/blogs.unsw.edu.au\/nowideas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/385\/revisions\/3474"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.unsw.edu.au\/nowideas\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3473"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.unsw.edu.au\/nowideas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=385"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.unsw.edu.au\/nowideas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=385"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.unsw.edu.au\/nowideas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=385"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}