Fachada ventilada y eficiencia energética, ahorrando en tu calefacción

Para que un negocio sea próspero, tiene que generar pocos gastos y muchos ingresos. Esta es la forma de reducir al mínimo el mayor gasto derivado de locales y oficinas…

La implementación de políticas verdes como parte de la cultura corporativa de empresas, emprendimientos y startups se ha convertido un requisito casi obligatorio. Y es que la situación actual del planeta requiere que todos pongan su granito de arena desde sus espacios.

Acciones como el uso de paneles solares, auto sostenibilidad de los productos y técnicas de ahorro energético son parte de las estrategias de muchos negocios. Con ellas no solo el planeta se ve beneficiado, sino que también las empresas aprovechan sus ventajas.

En los últimos años, gran número de negocios han buscado plantear estrategias de consumo energético inteligente; de esta manera ahorran en gastos y reducen el impacto que sus actividades comerciales dejan en el planeta. Parte de estas acciones incluye cambios y modificaciones a las estructuras físicas.

En cuanto a fachada ventilada se refiere, se ha presentado un incremento considerable por parte de variedad de negocios.  Esta tendencia ha ganado popularidad tanto en obras nuevas como en rehabilitación de espacios, y es que los resultados obtenidos renuevan la imagen de los edificios a la vez que mejoran considerablemente la eficiencia energética.

¿Qué son las fachadas ventiladas?

La fachada ventilada es un sistema de recubrimiento de exteriores que consta de una hoja interior, una capa aislante y una hoja exterior. Estos elementos son sostenidos mediante una estructura portante que deja una separación entre cada capa para permitir así el paso de las corrientes de aires.

Este tipo de fachadas promueven la eficiencia energética al generar el efecto chimenea que permite la creación de una corriente natural de ventilación.

Cómo ayudan las fachadas ventiladas al ahorro energético

Si bien este tipo de exteriores brinda un atractivo especial a edificaciones tanto nuevas como renovadas, una de las principales razones para implantarlos en un negocio es la capacidad de ahorro energético que ofrecen.

El efecto chimenea mencionado anteriormente ayuda a regular las temperaturas en el interior de los edificios gracias a las corrientes de aire que generan. De esta manera, se reduce el uso de aire acondicionado y calefacción durante el verano e invierno.

En los calurosos meses de verano, las diferentes capas de la fachada crean el efecto de transferencia de calor por convección. Es decir, la fachada ventilada se calienta y hace que el aire circule al interior de la cámara, esto permite que aire caliente sea sustituido por un más fresco, reduciendo así la temperatura.

Por otro lado, durante el invierno, el aire de la fachada sube de temperatura, pero no lo suficiente como para circular. Esto hace que la fachada en general se caliente y descienda la temperatura en el interior.

El uso eficiente de la electricidad es un factor clave para cualquier negocio. Y es que, al implementarlo como parte de la cultura corporativa, se está asegurando que cada miembro del equipo de su aporte para reducir el consumo de energía. De esta manera bajan los costos por concepto de servicios, y se apoya a tan importante causa.

Algunas otras acciones que se pueden implementar para reducir el consumo energético en los negocios son:

  • Uso de bombillas LED o de bajo consumo
  • Aprovechamiento de la luz natural
  • Desconectar los equipos eléctricos que no se encuentran en uso
  • Apagadas las luces cuando no se necesiten
  • Hacer mantenimiento a los sistemas eléctricos
  • Promover el uso de escaleras en vez de ascensores

Implementar una cultura verde en las empresas ofrece beneficios claves para el planeta y representan a la larga una reducción de costos operativos que pueden invertirse en hacer crecer el negocio.

Imagen: Freepik

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